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Las ondas gravitacionales y el Premio Nobel de Física

Publicado el 02/11/2016

'Solitón: un concepto con extraordinaria diversidad de aplicaciones inter, trans, y multidisciplinares. Desde el mundo macroscópico al nanoscópico'. Este es el título del Simposio Internacional que organiza la Fundación Ramón Areces los días 7 y 8 de noviembre. Francisco R. Villatoro, profesor de la Universidad de Málaga, intervendrá en él con la ponencia 'Ondas y solitones gravitatorios: su detección'. En este artículo se pregunta por qué no le han concedido este año el Premio Nobel de Física a la constatación de la existencia de las ondas gravitacionales.

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La gran noticia científica del año 2016 ha sido la primera detección directa de las ondas gravitacionales producidas por la fusión de dos agujeros negros. Sus protagonistas fueron los detectores gemelos del Observatorio de Ondas Gravitacionales por Interferometría Láser, LIGO, situados en EE.UU. Un hito histórico que fue anunciado el 11 de febrero de 2016 en rueda de prensa, aunque la detección tuvo lugar el 14 de septiembre de 2015. Más aún, el 15 de junio de 2016 se anunció la segunda detección directa, ocurrida el 26 de diciembre de 2015. ¿Por qué este logro no ha sido galardonado con el Premio Nobel de Física de 2016?

A principios de octubre muchos aficionados a la física, incluso muchos comunicadores científicos, afirmaban sin rubor que los padres de LIGO, tres físicos afincados en EE.UU., recibirían el Premio Nobel de Física de 2016. El martes 4 de octubre de 2016 fue un duro varapalo para la mayoría de ellos. Aunque quizás no tanto para Rainer Weiss, del Instituto Técnico de Massachusetts (MIT) en Cambridge, y Ronald Drever y Kip Thorne, ambos del Instituto Técnico de California (Caltech) en Pasadena, que ya han recibido varios premios prestigiosos este año, como el Premio Shaw (2016) y el Premio Kavli (2016), y bien dotados económicamente, como el Premio Breakthrough en Física Fundamental (2016).

En mi opinión, fuera de toda duda, recibirán el Premio Nobel de Física en 2017. Así lo predije en febrero y así me he reafirmado cada vez que se me ha preguntado al respecto. La razón por la que el hito de LIGO no ha recibido el codiciado galardón es que la recopilación de nominaciones oficiales se inició en septiembre de 2015 y finalizó el 31 de enero de 2016. Con seguridad Drever, Thorne y Weiss han recibido algunas nominaciones. Pero hay recordar que todos los años la Academia Sueca recibe unas 3000 nominaciones a entre 250 y 350 candidatos. Los candidatos oficiales se seleccionan en febrero para iniciar entre marzo y mayo consultas a expertos en relación a dichos candidatos.

El anuncio oficial de LIGO se realizó once días después del final del plazo de nominaciones. Su inclusión entre los candidatos para la ronda de consultas no es imposible. Sin embargo, solo se había anunciado una única detección directa de una onda gravitacional. Si se consultaron a expertos al respecto, muchos habrían contestado que había que esperar a una segunda detección (precedentes como los neutrinos superlumínicos de OPERA, o los modos de B de Bicep2, están en la mente de todos). De hecho, Weiss hizo campaña activa a favor de su Nobel sugiriendo ante los medios que había otras ondas detectadas además de la de septiembre, que se publicarían pronto. Pero el anuncio oficial del 15 de junio también estaba fuera del plazo de la ronda de consultas a expertos.

En junio se seleccionan los candidatos preliminares para la siguiente fase, preparar informes científico-técnicos sobre cada uno de los candidatos entre junio y agosto. En septiembre se recopilan todos estos informes y se reduce de nuevo el número de candidatos finales. La decisión final se toma el mismo día del anuncio oficial, por votación entre los candidatos finales. Hasta dentro de 50 años no lo sabremos con seguridad, pero en mi opinión personal, no se preparó ningún informe técnico sobre el premio a Drever, Thorne y Weiss. No superaron la selección preliminar de candidatos realizada en junio.

Un año es muy poco tiempo. Igual que el Nobel al bosón de Higgs, anunciado en 2012, se concedió en 2013, no pasa nada si el premio a las ondas gravitacionales se concede en 2017. Sin embargo, no es poco tiempo para todo el mundo. El escocés Drever padece demencia senil y vive a sus 85 años en un centro de salud cerca de Edinburgo. Nadie sabe cuál será su estado de salud en octubre de 2017. Crucemos los dedos. Nadie quiere le pase lo mismo que al belga Robert Brout, que no pudo recibir el Nobel en 2013 junto a François Englert. Crucemos los dedos.

Por el Prof. Francisco R. Villatoro
Universidad de Málaga.


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