Contamos con un punto de referencia que adquiere mayor valor y actualidad a medida que transcurre el tiempo; el espíritu del fundador, D. Ramón Areces, quien decidió poner en marcha, en la confluencia de su visión e ideales, esta institución para el fomento de la formación y del saber, de la capacidad de descubrir y conocer en profundidad la realidad subyacente.
La sociedad española, sin exclusiones, pero con un énfasis particular en la juventud, sería su destinataria. Nuestro porvenir dependerá, decía, de lo que sepan las generaciones venideras.