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NdP El mundo tal y como lo conocemos se acabará en el 2030

Mauro Guillén: "El mundo (tal y como lo conocemos) se acabará en el 2030"

Publicado el 08/02/2018

  • La Fundación Ramón Areces inicia una nueva colaboración con la Wharton School con esta conferencia sobre 'Nuevas tendencias tecnológicas en los mercados globales de consumo' .

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Madrid. 8 de febrero de 2018. El sociólogo Mauro F. Guillén, director del Lauder Institute y Catedrático de Dirección Internacional de la Empresa en la Wharton School, ha ofrecido en la Fundación Ramón Areces la conferencia Nuevas tendencias tecnológicas en los mercados globales de consumo. Con esta sesión, la Fundación y la escuela de negocios inician una colaboración que les llevará a programar otras iniciativas. El autor de libros como Global Turning Points y Emerging Markets Rule, entre otros, ha articulado toda su intervención en torno a diferentes paradojas que relacionan los cambios demográficos que se están produciendo en el mundo con el impacto de las nuevas tecnologías que en paralelo se están introduciendo.

"Hablemos desde una nueva perspectiva: los cambios demográficos en el mundo y el reequilibrio de los hombres y mujeres en la empresa así como los nuevos grupos de consumidores, como los millenials (los nacidos entre 1980 y los años 2000-2005)". En este marco, ha marcado una fecha en el calendario: "Me gustan los pronósticos, llevo seis años investigando sobre estas tendencias y todo ello me lleva a concluir que el mundo se va a terminar en el año 2030. Me refiero al mundo tal y como lo conocemos. En algunos aspectos, terminará incluso antes de ese año".

A partir de ahí, el profesor Guillén ha presentado distintas paradojas o puzles sobre cómo las aplicaciones tecnológicas están provocando cambios inesperados en la población por diferentes motivos. "La distancia entre los países ricos y los pobres en cuanto a esperanza de vida se está acortando: en los años 50 esa diferencia era de 30 años y ahora es de solo 17. Y la distancia se irá acortando aún más", ha adelantado.

La primera paradoja tecnológica le ha llevado a hablar de las dos regiones en el mundo que más van a aumentar su porcentaje de población: África y el centro y sur de Asia por el incremento de la natalidad y también por una mayor esperanza de vida. "Por curioso que pueda parecer, entre los años 2009 y 2016, las regiones con más población que estaban utilizando aplicaciones para pagar y cobrar a través del teléfono móvil eran Asia y África. ¿El motivo? El subdesarrollo de la estructura bancaria, ya que en esas regiones hay que pasarse dos horas en un autobús para llegar a una sucursal. Esta aplicación tecnológica se ha demostrado allí como muy útil y de rápida implantación".

La revolución de las apps de citas
La segunda paradoja tecnológica le ha llevado a hablar de las aplicaciones de citas, ya sean para encontrar pareja estable o romances esporádicos. Guillén ha ofrecido datos reales de los beneficios obtenidos por estas aplicaciones en el año 2017 y las proyecciones que manejan para el año 2022. "En China es donde más va a crecer y sobre todo donde mayor es el porcentaje de quienes buscan una relación formal a través de estos servicios. Allí, entre el 80% y el 85% de esos usuarios busca alguien con quien casarse y justo es este grupo el que más beneficios genera a los prestadores de estos servicios. Y de nuevo está relacionado con algún factor demográfico, en este caso responde al desequilibrio de la población por la política del hijo único. Es uno de los pocos ámbitos de la economía digital en el que las empresas han conseguido beneficios desde el principio. Ha sido así porque existe una gran segmentación del mercado, ya sea por tipos de relaciones (casual o matrimonio), por tipos de comunidades (mismo género, distinto género...) Cada una se ha posicionado en un nicho que les permite generar beneficio desde el principio de su actividad, algo inusual", ha reconocido.

La tercera paradoja tecnológica que ha querido mostrar este sociólogo de la Wharton School durante su conferencia en la Fundación Ramón Areces ha tenido como protagonista a la economía colaborativa. "Esta generación de millenials no es tan propensa a comprar vivienda, ni incluso a tener carnet de conducir, lo que la hace más propicia a participar en la economía colaborativa, a utilizar plataformas como Uber o Airbnb o a consumir contenidos en streaming... La música en streaming ha desplazado al CD, también los medios digitales están superando a los tradicionales. Sin embargo, en el caso de los libros, esto no está sucediendo así. ¿Por qué? El negocio editorial es la excepción a la regla, se siguen vendiendo más libros impresos que digitales y esto es debido a que los libros se siguen regalando, también por el tacto... y eso que esta generación, en contra de lo que muchos piensan, lee más que la anterior, y más en papel que en formato digital. Es una paradoja que el libro digital no haya triunfado".

La siguiente paradoja está muy relacionada con el envejecimiento de la población. "Se da un fenómeno sin precedentes al existir un grupo de población tan elevado con más de 60, 70 y 80 años. No solo vivimos más sino que tenemos menos niños y ese grupo de consumidores cada vez es más importante. Se ha producido un cambio muy acelerado por el envejecimiento de la población. Cualquier país -sea desarrollado o pobre- va a tener más población por encima de los 60 años en el año 2030. ¿Qué tecnología va a desarrollarse en ese sentido? Todo el mundo -entidades de capital riesgo incluidas- está apostando por la robótica para prestar servicios en el hogar a estas personas". Y ha puesto el ejemplo de Japón: "Es uno de los países en los que más ha envejecido la población y además cuenta con poca inmigración, el grupo que podría asumir ese rol de cuidar de los mayores. Por ese motivo crece tanto la robótica. Y ahí nos encontramos desde los andadores inteligentes a ropa o equipamiento motorizado que nos permite levantar más peso... Otra cuestión relacionada con este grupo de edad, sobre todo a partir de los 70 y 80 años es el del fraude financiero, quienes intentan aprovecharse de ellos, normalmente familiares, amigos o vecinos que cuentan con su confianza. Pues ya hay empresas que se están especializando y desarrollando aplicaciones para advertir a los familiares 'buenos' y el negocio no es baladí pues se calcula que puede representar 800 millones de dólares en los próximos cuatro años".

Realidad virtual para ir al dentista
En ese repaso por todas las innovaciones tecnológicas, Mauro Guillén tampoco olvidó la realidad virtual. "Hasta hace dos años, yo pensaba que ésta iba a estar dirigida solo al mundo del entretenimiento, de los videojuegos sobre todo... Sin embargo, me sorprende la cantidad de aplicaciones que están surgiendo en salud y bienestar como por ejemplo para fomentar la estimulación sensitiva y sensorial y retrasar el natural declive cognitivo en la población mayor. También hay aplicaciones para ampliar la memoria, para el tratamiento del autismo... Hay otra empresa que nos ayuda a relajarnos y dejar a un lado la ansiedad que nos genera visitar al dentista o someternos a una resonancia magnética, también a través de unas gafas de realidad virtual que nos ponemos en esas situaciones y que nos trasladan a otros lugares más placenteros".

Y continuando con esa relación entre fenómenos demográficos y tecnología, también le tocó el turno a las smart-cities. "Cada siete días hay un millón y medio más de personas que se trasladan a vivir a las ciudades", ha anunciado. "En 1960 solo Tokyo y Nueva York tenían más de 10 millones de habitantes. En la década de 1970, se incorporó Osaka. En 1990, ya estaban en esa lista México DF, Buenos Aires, Seúl, Sao Paulo... En 2014, ya había 22 ciudades con más de 10 millones. En 2030, se calcula que serán 51 (la mitad de ellas con más de 20 millones, megaciudades) y también otras 500 urbes tendrán más de un millón de habitantes. Las tecnologías que van a desarrollarse en ese universo son el Internet de las Cosas (más conocido como IoT por sus siglas en inglés), que consiste en instalar sensores en todo tipo de dispositivos que se encargan de captar datos, que están conectados a supercomputadoras y cuya información nos ayuda después a tomar decisiones sobre distintos aspectos. Las ciudades, tras las fábricas, serán el segundo lugar en el que más aplicación tendrá IoT", explicó. "En ese entorno urbano tienen sentido también por ejemplo la impresión en tres dimensiones de casas, como ya se ha llevado a cabo en China, algo que ayudará en situaciones de emergencia por catástrofes naturales (terremotos, inundaciones...). Es parte del futuro. Otras tecnologías aplicables importantes en ciudades nos llevan a hablar de soluciones de movilidad, de seguridad, de gestión del agua, de gestión de los residuos, de gestión del suelo e inundaciones, de las manufacturas urbanas y de la agricultura urbana (vertical)".

Ellas empiezan a ganar más que ellos
En la recta final de su intervención, el profesor Guillén ha vuelto a hablar de la economía colaborativa y de cómo "claramente está reconfigurando muchos aspectos de la realidad económica actual". "Está avanzando o creciendo a distintos ritmos en distintas regiones no por la tecnología en sí sino por esas características demográficas singulares de cada región", ha aclarado. "Un último ejemplo: veamos la diferencia entre hombres y mujeres. ¿Quiénes participan más en las compras online? Las mujeres. En Estados Unidos, ya hay un 32% de hogares en los que la mujer gana más que el hombre (ese porcentaje era del 1% o el 2% hace solo 15 años). Es una realidad: cada vez habrá más hogares en el mundo en los que ellas ganen más que ellos. Esto está cambiando. Y afecta a todo. Por ejemplo, las compañías de automóviles ya han tomado buena nota: se han dado cuenta de que ellas prefieren los todocaminos".

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