Saltar navegación. Ir directamente al contenido principal

Sección de idiomas

ES

Fin de la sección de idiomas

Acceso / Registro

Sección de utilidades

Fin de la sección de utilidades

MENÚ
Menú secundario Fin del menú secundario

Comienza el contenido principal

La cultura del esfuerzo y la brecha entre EEUU y Europa en el mercado laboral y el tejido empresarial

Artículo 08 de enero de 2016 | 00:00 5 minutos
  • AGORAARECES

Alessandra Bonfiglioli dirige la investigación 'Expectativas, asignación del talento y desigualdad: Europa vs. Estados Unidos'. Este proyecto ha sido uno de los seleccionados para recibir financiación dentro del XI Concurso Nacional en Ciencias Sociales de la Fundación Ramón Areces. En este artículo, Bonfiglioli resume los principales resultados de su investigación. "Nuestro modelo sugiere que los gobiernos de países como Italia y España podrían jugar un papel importante fomentando la transición de sus economías hacia el equilibrio del esfuerzo", señala.

Cada vez más a menudo, los medios de comunicación y los economistas académicos resaltamos las diferencias que hay entre España y otros países avanzados respecto a varios indicadores socio-económicos como la desigualdad de renta, la productividad del trabajo, el nivel educativo, el paro, el tamaño y la productividad de las empresas. A pesar de su trascendencia, aclarar los orígenes de dichas diferencias sigue siendo una asignatura pendiente.

En nuestro trabajo (Bonfiglioli y Gancia, 2015) demostramos cómo grandes brechas en indicadores socio-económicos y del mercado laboral pueden darse en el marco de equilibrios múltiples, sostenidos por opiniones distintas, aunque racionales, sobre la importancia del talento y el esfuerzo como determinante del éxito individual en el campo económico.

Nuestra teoría estriba en dos supuestos clave: (i) las empresas se benefician tanto más de la selección del personal cuanto más heterogéneo es el nivel de habilidad de los trabajadores; y (ii) si los trabajadores se esfuerzan para mejorar su habilidad, tanto su media como su dispersión en la población aumentan. Esto genera una complementariedad entre las estrategias de empresas y trabajadores que puede dar lugar a dos equilibrios distintos. Si los trabajadores creen que las empresas serán selectivas, se esfuerzan para mejorarse, lo que aumenta la heterogeneidad, animando así a las empresas a ser más selectivas, de manera consistente con las expectativas iniciales. Simétricamente, si los trabajadores creen que las capacidades no importan para encontrar trabajo, no habrá ni esfuerzo ni selección en equilibrio.

Este mecanismo, incorporado a un modelo con empresas y trabajadores heterogéneos, y al mercado laboral con fricciones, brinda implicaciones interesantes sobre variables del mercado laboral y a nivel de empresa. En particular, en el equilibrio con esfuerzo y selección, las habilidades son en promedio más elevadas y más heterogéneas, las empresas son más productivas y se enfrentan a más competencia. Además, hay más desigualdad, tanto entre empresas (en términos de tamaño) como entre trabajadores (en términos de salarios).

A primera vista, los datos sugieren que nuestra teoría es compatible con varias de las diferencias más relevantes observadas entre países como Estados Unidos y las mayores economías de Europa del sur, España e Italia.

Hay diferencias marcadas en términos de desigualdad de renta. En particular, la brecha salarial entre licenciados y trabajadores con educación secundaria es de un factor de 1.8 en EEUU contra un 1.5 en Italia y un 1.4 en España (OCDE, 2014). La dispersión de los salarios en general, se calcula en un 0.4 para EEUU y alrededor de un 0.2 para los otros dos países (Krueger et al., 2010).

Pasando a las empresas, las estadounidenses son en promedio más grandes y productivas, y la distribución de su tamaño es más dispersa que entre sus homólogas de los países del sur de Europa. Además, el mercado estadounidense es más competitivo, pues la probabilidad de supervivencia de las nuevas empresas es un 10% más baja que en Italia (Bartelsman et al., 2009). Finalmente, las empresas en EEUU atribuyen un valor más elevado a la selección de talentos, según un índice construido por Bloom and Van Reenen (2010), que clasifica a EEUU primeros y a Italia última de 17 países.

Los estadounidenses creen más en el mérito individual, la ética del trabajo y la competencia. Según el World Values Survey 1981-2000, el 26.4% de los encuestados en EEUU comparte firmemente el enunciado "trabajar duro brinda el éxito", frente a un 14.6% en Italia y un 12.2% en España. Los que, en cambio, creen firmemente que el éxito "es cuestión de suerte y enchufes" son, respectivamente, un 2.3%, 8.9% y 7.8%.

Estas discrepancias se ven reflejadas en diferencias significativas en la inversión en capital humano. Según la OCDE (2014), en 2010 la población activa con educación universitaria era el 42% en EEUU, frente a un 15% en Italia y un 32% en España. Además, el gasto total en educación universitaria en relación al PIB fue un 2.8%, 1% y 1.3% respectivamente.

Para evaluar la relevancia cuantitativa del mecanismo que proponemos, después de calibrar nuestro modelo con datos para España e Italia, nos preguntamos cuánta parte de la brecha respecto a EEUU se puede explicar con solo pasar de un equilibrio a otro. La respuesta es que la multiplicidad de equilibrios puede por sí sola explicar alrededor de un 15-20% de las diferencias en la dispersión de los salarios y de las ventas, y el paro.

Desde un punto de vista normativo, nuestro modelo sugiere que los gobiernos de países como Italia y España podrían jugar un papel importante fomentando la transición de sus economías hacia el equilibrio del esfuerzo. ¿Cómo? Mejorando del proceso de adquisición y selección del capital humano, y reforzando la valoración del esfuerzo y el mérito, para que trabajadores y empresas se puedan coordinar hacia el equilibrio más deseable.

Bibliografía

  1. Bartelsman, Eric, John Haltiwanger y Stefano Scarpetta (2009). "Measuring and Analyzing Cross Country Differences in Firm Dynamics," in Producer Dynamics: New Evidence from Micro Data, (Dunne, Jensen and Roberts, eds.) NBER/University of Chicago Press.
  2. Bloom, Nicholas y John Van Reenen (2010). "Why Do Management Practices Differ across Firms and Countries?" Journal of Economic Perspectives 24, Number 1, 203-24.
  3. Bonfiglioli, Alessandra y Gino Gancia (2015). "Heterogeneity, Selection and Labor Market Disparities," Barcelona GSE Working Paper 734.
  4. Krueger, Dirk, Fabrizio Perri, Luigi Pistaferri y Giovanni Luca Violante (2010). "Cross-sectional facts for macroeconomists," Review of Economic Dynamics, 13, 1-14.
  5. OECD (2014). Education at a Glance 2014: OECD Indicators, OECD Publishing, http://www.oecd.org/edu/Education-at-a-Glance-2014.pdf

Fin del contenido principal