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José Antonio Corraliza: “Más del 50% del cambio climático depende de las acciones individuales de los ciudadanos”

Ciencias Sociales Publicado el 17/09/2021

Así lo ha expresado José Antonio Corraliza Rodríguez, catedrático de Psicología Social y Ambiental en la Universidad Autónoma de Madrid, en la conversación online que han organizado la Fundación Ramón Areces y la Academia Española de Psicología para abordar las ‘Contribuciones de la Psicología a un desarrollo sostenible’.

Madrid, 17 de septiembre de 2021. “Para el 93,9% de la población española, el cambio climático es un grave problema. Sin embargo, los psicólogos sabemos que no hay algo más inconsistente que la relación entre una actitud y una conducta. Incluso sabiendo que más del 50% del cambio climático depende de las acciones individuales de los ciudadanos”. Así lo ha expresado José Antonio Corraliza Rodríguez, catedrático de Psicología Social y Ambiental en la Universidad Autónoma de Madrid, en la conversación online que han organizado la Fundación Ramón Areces y la Academia Española de Psicología para abordar las ‘Contribuciones de la Psicología a un desarrollo sostenible’.

Este experto ha hablado de varias “trampas” que solemos ponernos en ese camino para pasar de la actitud a los actos. “Por un lado, tendemos a pensar que los problemas ambientales son muy graves y que sus soluciones no dependen de uno mismo, sino que tiene que haber unos científicos que busquen la solución y que después un político honesto pondrá en marcha ese remedio. Por otro lado, como segunda trampa, consideramos que los demás no están preocupados por el medio ambiente -solo entre el 20% y el 30% piensa que los demás sienten esa misma inquietud- por lo que ‘para qué voy a cambiar mi conducta si los demás no lo van a hacer’. En tercer lugar, sufrimos de ‘hipermetropía ambiental’, que significa que vemos con claridad los problemas lejanos como el deshielo de los polos, pero tendemos a despreocuparnos por los problemas cercanos. Por último, también nos enfrentamos a la saturación informativa. En este punto, los psicólogos sabemos que no todo se resuelve con informaciones y campañas tremendistas, que terminan produciendo fatiga informativa y el efecto contrario al deseado”, ha explicado Corraliza. Este catedrático de Psicología ha abogado por promover cambios efectivos en los comportamientos de las personas.

Se ha referido durante su intervención también a lo que la Asociación de Psicología Americana (APA) considera ya como eco-ansiedad, ese miedo generalizado sobre el cambio climático. “Se traduce en pavor por el destino de nuestros hijos, con una sensación de que el mundo es un tren que va por una vía muerta, sin final”, ha explicado. “Podemos hablar también de eco-fatalismo porque muchos piensan que hay que hacer tanto y que los problemas son tan graves, que su contribución personal va a ser insignificante, y que es algo que depende de los Gobiernos y de las corporaciones”.

Preguntado por posibles soluciones, José Antonio Corraliza ha propuesto repensar nuestra agenda diaria. “Muchos llevamos una vida de derroche. Se ha llegado a establecer una comparación con los tiempos del imperio romano que fija que nuestra vida actual equivadrlía a que un patricio empleara para sí a 30 esclavos. Incluso al patricio romano esta situación actual de derroche le parecería algo desmesurado. Tenemos que volver al ‘menos es más’. Debemos renaturalizar la vida cotidiana, fomentar el amor a la naturaleza para así intentar cambiar esas conductas”, ha concluido.

Rocío Fernández-Ballesteros: “Uno de cada dos nacidos en 2000 vivirá 100 años”

En esta conversación online, celebrada en la Fundación Ramón Areces, se han abordado otros dos temas importantes de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de Naciones Unidas desde el punto de vista de la Psicología: el envejecimiento saludable y el empleo digno. Por una parte, Rocío Fernández-Ballesteros, profesora emérita de la Universidad Autónoma de Madrid, ha hablado de cómo repensar el envejecimiento para abandonar el considerado edadismo condenado por la OMS y pasar a un envejecimiento activo y saludable. “El éxito de la humanidad, así como de nuestra organización social, nos ha llevado a un incremento inusitado de la esperanza de vida, la supervivencia y la longevidad. Se estima que los nacidos en la década de 2000 tendrán una probabilidad del 50% de llegar a cien años y, además, los bio-demógrafos ponen de relieve que cada vez más individuos llegan a edades avanzadas con mejor salud”, ha expresado.

Fernández-Ballesteros se ha felicitado por el hecho de que la humanidad haya superado tantas dificultades para lograr que tantas personas alcancen una elevada edad con tan buena salud. Y ha aportado algunas previsiones sobre esta evolución para invitar a la reflexión: “En el año 2050, la población mundial de personas mayores de 60 años será más del doble (unos 2.100 millones) que de niños menores de cinco años. También en ese mismo año, el 80% de las personas mayores de todo el mundo vivirá en los países menos desarrollados. El ritmo de envejecimiento de la población se está acelerando de una forma extraordinaria y este fenómeno es universal. El objetivo pasa por seguir promoviendo el envejecimiento saludable”, ha advertido. Entre otras posibles soluciones, desde su punto de vista ha sugerido que la jubilación debía de pasar a ser voluntaria.

José María Peiró: “La digitalización no puede provocar nuevas brechas”

Por su parte, José María Peiró, catedrático emérito de la Universidad de Valencia, ha dedicado su tiempo a hablar de cómo mejorar el trabajo digno. “Hay mucho trabajo precario. El 60% de todo el trabajo del mundo se considera que está al margen de la formalidad, de la legislación, por lo que carece de protección social… Uno de los objetivos en muchos países se basa en erradicar el trabajo infantil. Y este es un campo impresionante en el que los psicólogos tenemos mucho que hacer junto con otras instituciones”, ha asegurado.

Ha explicado este profesor que en el caso de España tenemos problemas endémicos y otros que han surgido a raíz de la pandemia. “Tenemos unas tasas elevadas de desempleo juvenil, por lo que esa dificultad para acceder al mercado es ya el primer obstáculo para lograr un trabajo digno. Nos encontramos aquí también con las tasas más altas de sobrecualificación en el empleo. Como posibles soluciones, ya hay observatorios en las universidades para adecuar la formación a lo que requiere la empresa. También la Psicología del trabajo está aportando mucho en el tratamiento y prevención de riesgos psicosociales de acoso en entornos laborales”.

Ha asegurado, este catedrático de la Universidad de Valencia, que igual que “las compañías quieren que sus trabajadores se involucren con los objetivos y con la misión de la empresa, deben ofrecerles un proyecto ilusionante”. “Es muy importante considerar el bienestar de los trabajadores y entenderlo en ese contexto como la ilusión por hacer su realidad personal. Las empresas contribuyen en ese sentido a que las personas crezcan también ayudando a realizarse como tales”.

Preguntado por los efectos de la digitalización, Peiró ha afirmado que “en estos momentos asistimos a una aceleración de esos cambios del trabajo por la digitalización”. Y ha alertado: “Si no tenemos cuidado, mucha gente se va a quedar en la cuneta. Tenemos la responsabilidad de evitar esa brecha, de evitar esa exclusión”.

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