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Expertos destacan la importancia de trabajar más en la prevención de la demencia

Ciencias de la Vida y de la Materia Publicado el 15/02/2024

Cuatro investigadores internacionales muestran sus avances en la fase temprana y preclínica de esta patología y más en concreto del Alzheimer, que representa el 60% de los casos de demencia.

Han intervenido Bart de Strooper (KU Leuven y VIB de Bélgica), Gemma Salvadó (Lund University), Alberto Lleó (Hospital de la Santa Creu i Sant Pau de Barcelona) y Gill Livingston (University College London)

 

Madrid. 15 de febrero de 2024. Expertos internacionales en demencia han coincidido en la importancia de profundizar en el estudio de esta enfermedad y, sobre todo, de anticiparse a su llegada. “Resulta clave trabajar en los factores que nos pueden ayudar a prevenirla o adelantarnos a su aparición”, han destacado. De esta manera lo han expuesto en el XVI Ciclo de conferencias y debates en Ciencias, organizado en la Fundación Ramón Areces junto a Springer Nature. El objetivo de este encuentro ha sido analizar los avances clínicos y las repercusiones sociales de la demencia y, más en concreto del Alzheimer, que representa el 60% de los casos de demencia.

Gill Livingston, del Departamento de Salud Mental en personas de edad avanzada de University College London, ha incidido en el estudio de los factores modificables (no genéticos) que pueden ayudar a prevenir el desarrollo de la demencia. Se ha referido a “factores socioeconómicos y a otros hábitos no saludables como el tabaquismo y la obesidad, que podrían contribuir al desarrollo de esta enfermedad”. Desde su equipo de investigación, han puesto en marcha programas de modificación de estos factores. “Hemos comprobado que tiene un efecto positivo sobre el desarrollo de la demencia y, además, estas iniciativas han influido en algunas políticas sanitarias como el ‘US National plan’, el ‘UK midlife check’ o las guías de la Organización Mundial de la Salud”, ha recordado Livingston. De hecho, los resultados generados por su grupo han permitido abrir clínicas de prevención de la demencia y comenzar otros proyectos preventivos similares. También ha mostrado los resultados del trabajo que viene realizando como investigadora principal del programa START (STrAtegies for RelaTives) para cuidadores familiares. Este ha demostrado efectos beneficiosos duraderos sobre los síntomas de depresión y ansiedad, ha aumentado la calidad de vida y ha probado que podría suponer un ahorro económico en la gestión de estas enfermedades.

También ha insistido en la importancia de las fases preclínicas, en este caso del Alzheimer -causante del 60% de los casos de demencia- el investigador Bart de Strooper, profesor de Medicina Molecular de KU Leuven y VIB, en Bélgica, y profesor investigador en Demencia de University College London. “Es necesario hacer hincapié en la importancia de la fase preclínica para los potenciales tratamientos”, ha asegurado. Para De Strooper, “los resultados sobre los fundamentos celulares y genéticos de la enfermedad, junto con el debate sobre la importancia de la investigación en curso, están siendo claves para identificar futuras vías de medicación”. En su intervención en la Fundación Ramón Areces, Bart de Strooper se ha referido a los avances recientes en los tratamientos con anticuerpos, abordando también sus limitaciones. De Strooper fundó el UK-Dementia Research Institute y fue su director desde octubre de 2016 hasta junio de 2023. Su investigación se centra en dilucidar los mecanismos subyacentes a las enfermedades de Alzheimer y Parkinson. En concreto, sus principales hallazgos son la identificación de las γ-secretasas (proteasas intramembrana) y su papel en la proteólisis de la proteína precursora amiloide y Notch.

Por su parte, Gemma Salvadó, de la Unidad de investigación de la clínica sobre Memoria en el Departamento de ciencias clínicas de Malmö (Lund University en Suecia), también trabaja en la detección precoz de la demencia. “Ya es posible mostrar los cambios que suceden en las etapas más tempranas de la enfermedad de Alzheimer, tanto con marcadores de imagen como en fluido, cuando aún no hay signos objetivos de deterioro cognitivo”, ha explicado. Durante su intervención en este ciclo, ha mostrado las relaciones que existen entre biomarcadores novedosos en fluido, como plasma y líquido cerebroespinal, y biomarcadores clínicos y/o patológicos consolidados. Asimismo, ha comprobado “el potencial de nuevos marcadores en plasma para su utilización en clínica y para reclutamiento en ensayos clínicos”. El trabajo actual de Salvadó se centra en el estudio de biomarcadores plasmáticos y de líquido cefalorraquídeo para comprender mejor la progresión de la enfermedad, la búsqueda de marcadores pronósticos precisos y accesibles y el estudio de factores de riesgo modificables y no modificables de esta enfermedad. Debido al interés de Salvadó por los biomarcadores de neuroimagen, el año pasado esta investigadora se incorporó al Comité Ejecutivo del Área de Interés Profesional (PIA) de Neuroimagen de la Alzheimer's Association.

Este ciclo de conferencias también se ha ocupado de las nuevas terapias biológicas en la enfermedad del Alzheimer. El encargado de abordar esta cuestión ha sido Alberto Lleó, director del departamento de Neurología del Hospital de la Santa Creu i Sant Pau, Barcelona (España). Lleó dirige un grupo de investigación traslacional con numerosos proyectos de investigación y colabora con grupos de investigación nacionales e internacionales. También coordina el programa de Alzheimer del CIBERNED (Centro de Investigación Biomédica en Red de Enfermedades Neurodegenerativas). “Los biomarca-dores en la enfermedad de Alzheimer han sido fundamentales para el desarrollo de nuevas terapias”, ha expresado. “Por primera vez, los anticuerpos monoclonales frente a la proteína beta amiloide han demostrado un efecto en la progresión de la enfermedad cuando se utilizan en fases tempranas”, ha añadido. Si bien ha reconocido que, para su aplicación en la clínica diaria, aún quedan muchos retos que superar, también ha admitido con cierta esperanza que “hemos entrado en una nueva era en la que habrá múltiples fármacos disponibles para tratar esta enfermedad”.

 

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